En esta edición de Polígono te contamos sobre la respuesta que la Intendencia Metropolitana nos ha entregado tras casi un año de insistencia en relación a la existencia de cámaras con tecnología de reconocimiento facial en Santiago.
Además conversamos sobre el acoso en línea, cómo identificarlo y enfrentarlo a través de recomendaciones mínimas de privacidad.

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Reconocimiento facial en la Región Metropolitana

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El día 21 de noviembre de 2019, el medio digital Pauta publicó en su sitio web una nota titulada "Intendencia instala cámaras con reconocimiento facial para elevar seguridad". En ella se incluye parte de una entrevista transcrita al Intendente Felipe Guevara y extractos de audio que complementan la nota escrita por la periodista.
En la entrevista el Intendente Guevara aseguró contar al mes de noviembre con diez cámaras dotadas con tecnología facial en la ciudad de Santiago.
Según Guevara las imágenes grabadas por estos dispositivos eran almacenadas por la Policía de Investigaciones (PDI) y a la fecha de la entrevista ya habían permitido la detención de personas haciendo uso del reconocimiento facial.

Intendencia instala cámaras de reconocimiento facial anti delincuencia en el centro
Más de 10 máquinas con esta tecnología están operativas hoy en Santiago. El gobierno regional busca aportar pruebas para las investigaciones de la PDI.

La lectura de esta noticia me llevó a ingresar una solicitud de acceso a información pública el día 24 de noviembre a la Intendencia Metropolitana con las siguientes consultas:

  1. Solicito hacer envío de las ubicaciones exactas de todas las cámaras que cuentan con esta tecnología en la ciudad de Santiago.
  2. Marca y modelo de las cámaras.
  3. Empresa proveedora de este producto y empresa encargada de la instalación.
  4. En caso de que exista, un documento que detalle los planes de expansión e instalación de esta tecnología en otros puntos de la ciudad.
  5. Protocolo o reglamento interno que norme el uso de esta tecnología.
  6. Especificar si serán funcionarios públicos los que se harán cargo del uso de esta tecnología o se ha contratado una empresa externa (si es así, enviar nombre de empresa externa).

La primera respuesta

El día 9 de diciembre recibí un correo con un documento adjunto en el que se me avisa de la derivación de mi requerimiento de información. Un oficio con remitente Felipe Guevara solicita a Héctor Espinoza, Director General de la PDI, dar respuesta a mi consulta, el cual aclara que ellos no cuenta con ninguna cámara que posea tecnología de reconocimiento facial.

Aunque inicialmente pensé que esta respuesta significaba que ninguna institución quería hacerse cargo de mi solicitud, luego me incliné por la idea de que correspondía a una estrategia administrativa básica por parte de la Intendencia para no dar respuesta a mi requerimiento.

Las declaraciones del Intendente eran claras, sin posibilidad de doble interpretación, por tanto, existía una inconsistencia en su discurso que llevaba sólo a dos ideas:

  1. El Intendente buscaba dilatar el proceso, apostando al cansancio de mi parte.
  2. El Intendente mentía y no existían tales cámaras mencionadas en las entrevistas.

Ese mismo día me amparé al Consejo para la Transparencia (CPLT) dando inicio a un proceso de tramitación de Reclamo por Denegación de Acceso a la Información lo que resultó en una nueva espera por conocer la respuesta de la Intendencia.

El día 17 de junio el Intendente responde. El correo incluía un oficio dirigido a mí con la respuesta por parte del Intendente en el cual afirmaba que sus declaraciones, es decir, la existencia de las cámaras, eran compromisos futuros y que no se refería al presente.

A causas de lo anteriormente expuesto, esta autoridad administrativa, en dicha ocasión, se refería a la posible implementación de dichas cámaras.

El giro en la estrategia reafirmó mi teoría de la invención de estas cámaras por parte del Intendente, por lo que el 29 de junio me amparé nuevamente ante el CPLT, esta vez poniendo énfasis en las contradicciones de las declaraciones del Intendente.

Finalmente el día 27 de octubre recibí la respuesta desde la Intendencia Metropolitana, la cual reproduzco en parte a continuación:

Por otra parte, y luego de revisados los antecedentes aludidos, especialmente, los artículos de prensa citados, se da cuenta que en los mismos se busca hacer alusión al plan anteriormente señalado. En este sentido y con el fin de aclarar los puntos dudosos de las aludidas declaraciones, esta autoridad regional, procede a reiterar enfáticamente que la información requerida respecto a la instalación de cámaras con tecnología de reconocimiento facial no obra en poder de esta Intendencia Metropolitana. Lo anterior, se indica a Ud., con objeto de aclarar las confusiones que se hubiesen ocasionado con motivo de las declaraciones ya señaladas.

Tras un año de seguimiento, asesoría, sistematización de antecedentes, e insistencia pude acceder a una respuesta oficial que me dejó una sensación de insatisfacción principalmente por lo errática e inconsistente de la información obtenida.

Durante este año no pude sino sentirme testigo de un tipo de violencia por parte del Estado en la cual una autoridad pública tiene derecho a mentir y ocultar información, haciendo uso político de un sistema pensado para el control, la transparencia y el accountability, como lo es el acceso a la información, todo esto sin ningún tipo de sanción.

Las declaraciones del Intendente son imposibles de malinterpretar, sobre todo cuando el discurso fue reiterado en más de un medio de comunicación. La gravedad de este hecho aumenta en un contexto de manifestaciones masivas y con la existencia comprobada de violaciones a los derechos humanos de muchos de los y las manifestantes por parte de Carabineros y Militares, junto con la sospecha de violentos montajes por parte de las fuerzas de control y orden público.

Mentir en materias relacionadas al control público no puede verse como una simple estrategia política, pues tiene impacto real sobre la vida de las personas. El resguardo efectivo de los datos personales –como lo es el rostro– se vuelve una urgencia mayor en un contexto de incremento de herramientas digitales de control y registro de personas, el cual actualmente crece en un marco normativo deficiente e inseguro.

Reconocimiento facial en la Región Metropolitana
El largo trayecto para obtener una respuesta sobre la existencia de cámaras con reconocimiento facial en Santiago de Chile.

Hablemos de violencia de género digital

El siguiente apartado se encuentra basado en su totalidad en la guía desarrollada por la ONG TEDIC, disponible en https://violenciadigital.tedic.org/

Según TEDIC la violencia de género se refiere a

Actos de violencia de género cometidos instigados o agravados, en parte o totalmente, por el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), plataformas de redes sociales y correo electrónico. Estas violencias causan daño psicológico y emocional, refuerzan los prejuicios, dañan la reputación, causan pérdidas económicas y plantean barreras a la participación en la vida pública y pueden conducir a formas de violencia sexual y otras formas de violencia física.

Es importante saber cuáles acciones o actitudes se consideran como violencia de género, por este motivo, listamos algunas de las más comunes:

  • Acceso y control no autorizado de cuentas
  • Control y manipulación de la información
  • Difusión de fotos íntimas o información privada
  • Vigilancia
  • Uso de GPS u otros servicios de geolocalización para rastreo de movimientos
  • Robo de identidad/creación de perfiles falso
  • Distorsión de imágenes o vídeos, u otro contenido falso
  • Ciber bullying y acoso repetido a través de mensajes con tono ofensivo y/o descalificante
  • Discurso de odio
  • Amenazas
  • Envío y recepción de materiales sexuales no solicitados

El combate a la violencia online debe ser integral, considerando en primer lugar el bienestar psicosocial de las víctimas, como también la capacidad de denuncia y mecanismos existentes para ello.
La mejor solución es tratar de mantener el mayor control sobre nuestra información que circula por internet, pero también la que subimos de otros: piensa si conviene subir o no una foto, si vale la pena o no participar de cierta discusión, privilegia canales seguros de conversación o envío de fotos y conversa con tu círculo sobre la importancia que tiene para ti el mantener controlada esa información personal.

En caso de estar sufriendo acoso online o conocer a alguien que esté pasando por esta situación, las recomendaciones es documentar y registrar incidentes.
Esto ayuda a generar registros y evidencias en el caso de que las agresiones sigan sucediendo, ya sean del mismo o diversos perfiles. El registro implica tomar nota de qué sucedió, y la documentación es recopilar toda la información de cada incidente o ataque, para poder entender qué pasó, incluso después de un tiempo.

¿Cómo documentar? Puedes elaborar una bitácora como la disponible aquí y realizar capturas de pantalla de las situaciones de acoso como ingresos no autorizados, mensajes y perfiles desde los cuales se están produciendo el ataque. Procura que se vean datos relevantes como las fechas, dirección IP, tipo de dispositivo desde el cual se producen los intentos de acceso a tu cuenta, etc.

¿Cómo apoyar a otres? Primero que todo, ofrece tu apoyo y ayuda a mantener la calma. Si el tipo de violencia ejercida hacia la víctima implicó la publicación de datos personales como su dirección de casa, intenta ofrecerle un espacio seguro como tu casa y ponte en contacto con organizaciones que puedan guiarte a ti y la víctima en este proceso.

Algunas guías y organizaciones a las cuales puedes acudir son acoso.online, ONE Amaranta y ABOFEM.

Recomendamos nuestra guía "Cómo mantener el control y la seguridad de nuestras cuentas en internet" en caso de que busques información sobre el manejo de tu información en internet.